Privacidad por defecto: recomendaciones prácticas para responsables y encargados del tratamiento (II)
Por defecto, el tratamiento debe configurarse para que solo se recaben los datos estrictamente necesarios para la finalidad.
Aplicar el principio de protección de datos por defecto implica adoptar decisiones concretas en el diseño, configuración y operación de sistemas y procesos.
En primer lugar, en la guía de la AEPD, se recomienda establecer perfiles de usuario con privilegios mínimos, configurando el acceso solo a los datos imprescindibles. Asimismo, deben limitarse los formularios para evitar campos innecesarios, restringiendo el uso de datos opcionales o sensibles.
Otra medida fundamental es implementar sistemas que controlen por defecto la visibilidad de datos personales, como la configuración de privacidad de cuentas o plataformas digitales. Por ejemplo, los ajustes iniciales deben ocultar datos frente a terceros salvo que el usuario los habilite de forma expresa.
La guía también destaca la importancia de definir políticas de retención automatizadas, asegurando la supresión o anonimización de datos una vez alcanzada su finalidad.
Desde el punto de vista organizativo, es necesario formar al personal en los principios de privacidad por defecto, y documentar las decisiones adoptadas como parte del principio de responsabilidad proactiva.
Estas recomendaciones permiten a los responsables y encargados cumplir con el RGPD de manera eficiente, demostrando diligencia ante cualquier requerimiento de la autoridad de control o de los interesados.
Por defecto, el tratamiento debe configurarse para que solo se recaben los datos estrictamente necesarios para la finalidad.